Aunque mis lagrimas digan lo contrario,
agradecco a Dios haberte conocido,
pues mis lagrimas son sentimiento,
heridas porque tu te has ido,
te siento tan cerca en mis sueños,
que quisiera no volver a despertar,
y si un día mi sueño se cumpliera,
prometo no dejarte de amar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario